Lograr el embarazo
Por Dr. Juan F. Stecher • 15 de marzo, 2024
Cuando una pareja busca un embarazo y este no llega, lo primero que suele aparecer es la ansiedad y el miedo a la palabra infertilidad. Pero es importante entender que la infertilidad no es un diagnóstico definitivo, sino una definición estadística. Significa que, tras un año de relaciones sexuales sin anticonceptivos, aún no se ha logrado concebir. No quiere decir que esa pareja no podrá tener hijos.
De hecho, la mayoría sí lo logra con tiempo o con un acompañamiento adecuado. La probabilidad de embarazo por ciclo —lo que se conoce como fecundabilidad— es cercana al 25 % el primer mes, 60 % a los seis meses, 85 % al año y 93 % a los dos años.
Por eso, muchas parejas que inicialmente son clasificadas como infértiles terminan concibiendo de forma natural. La clave está en comprender el proceso y optimizar cada una de las condiciones que hacen posible la concepción.
En personas que buscan un embarazo, un diagnóstico correcto permite distinguir entre tres situaciones:
- Parejas que solo necesitan más tiempo para concebir.
- Parejas que requieren corregir una causa específica, como una disfunción ovulatoria o problemas en el semen.
- Parejas con una probabilidad muy baja de concebir espontáneamente y que deben ser derivadas a tratamientos de mayor complejidad.
Un estudio que siempre debe incluir a ambos
La fertilidad es una capacidad compartida. Siempre deben estudiarse los dos miembros de la pareja cuando hay una dificultad para concebir. El objetivo no es buscar culpables, sino entender qué está ocurriendo y cómo ayudar al cuerpo a funcionar correctamente.
Para lograr un embarazo se requieren varias condiciones básicas que actúan en conjunto:
- Espermatozoides sanos y móviles.
- Un óvulo viable, producto de una ovulación efectiva.
- Trompas de Falopio permeables.
- Un endometrio preparado para la implantación.
- Un moco cervical que permita la nutrición y el paso de los espermatozoides.
Cuando alguna de estas condiciones se altera —por ejemplo, si hay ovulaciones irregulares, alteraciones del moco cervical o del semen— el embarazo puede tardar más en llegar, pero eso no significa que sea imposible.
El enfoque restaurativo busca precisamente identificar qué está afectado y ayudar a que el cuerpo recupere su equilibrio natural.
Cómo optimizar la fertilidad natural
En algunos casos, mejorar las condiciones naturales de la fertilidad es un paso importante para lograr el embarazo. Esto implica identificar la ventana fértil, cuidar el peso y la cantidad de ejercicio, la cantidad de horas de sueño en un ambiente sin luz, niveles adecuados de vitamina D, ferritina, vitamina B12 y pruebas tiroideas normales. Reducir el consumo de cafeína y evitar el alcohol, tabaco y otras drogas.
La importancia de estimar la probabilidad real de embarazo
En medicina de la fertilidad existen herramientas estadísticas que ayudan a orientar el manejo de cada caso. Una de las más utilizadas es el modelo de Hunault, desarrollado en los Países Bajos, que permite estimar la probabilidad de embarazo espontáneo en el plazo de un año según variables simples: edad de la mujer, duración del tiempo de búsqueda, antecedentes de embarazos previos, características del espermiograma y si se ha identificado o no una causa de infertilidad.
Este modelo ayuda a clasificar de manera práctica a las parejas en tres grupos:
- Las que tienen una probabilidad alta de embarazo natural (mayor al 40 %), en quienes conviene continuar optimizando la fertilidad natural.
- Las que presentan una probabilidad intermedia (entre 30 y 40 %), donde puede indicarse estimulación ovárica o inseminación intrauterina.
- Las que tienen una probabilidad menor al 30 %, en las que se recomienda evaluar terapias de mayor complejidad.
En la práctica clínica, este enfoque permite evitar tratamientos innecesarios en quienes aún tienen buenas posibilidades de concebir espontáneamente, y enfocar los esfuerzos en quienes realmente los necesitan.
Un porcentaje importante de causas ovulatorias
Dentro de las causas de infertilidad, las alteraciones de la ovulación representan un porcentaje significativo y, afortunadamente, suelen ser tratables.
Muchas mujeres tienen ciclos en que la ovulación no ocurre o se presenta de forma irregular. En esos casos, el cuerpo no ofrece una ventana fértil reconocible y las probabilidades de concepción disminuyen, aunque los demás factores estén normales.
En este grupo de mujeres, el tratamiento restaurativo puede ser altamente eficaz.
Comienza con un estudio etiológico completo, que incluye la evaluación de la función hormonal y, cuando corresponde, la investigación de resistencia a la insulina, hiperandrogenismo, disfunciones metabólicas asociadas y alergias alimentarias.
En paralelo, el Método de la Ovulación Billings® (MOB) permite registrar de manera precisa si hay ovulación, cómo se comporta el moco cervical y si la fase lútea es adecuada. Además, permite planificar adecuadamente la toma de exámenes hormonales y reconocer el momento más fértil del ciclo.
El MOB también te permite conocer la ventana de fertilidad y los días más fértiles, para programar las relaciones sexuales y aumentar las posibilidades de concepción. En mujeres con fertilidad probada que tuvieron relaciones durante la ventana fértil, los estudios muestran 76 % de embarazos al mes y 100 % a los 7 meses. En mujeres sin fertilidad comprobada, los embarazos alcanzaron el 68 %, 81 % y 92 % a los 3, 6 y 12 meses respectivamente.
Al integrar ambos enfoques —médico y observacional— el tratamiento puede personalizarse según el patrón hormonal y el comportamiento del ciclo de cada mujer. Esto refleja un principio fundamental: conocer el propio cuerpo es una forma poderosa de sanar y de colaborar con la naturaleza.
Un enfoque integral y esperanzador
En el Centro Billings de Ginecología Endocrinológica acompañamos a las parejas con un enfoque integral que combina la observación del ciclo, el estudio endocrinológico y el tratamiento restaurativo de la fertilidad.
Nuestro objetivo no es sustituir la fertilidad, sino ayudar a que vuelva a funcionar. Esto incluye regular la ovulación, mejorar la calidad del moco, tratar alteraciones hormonales y guiar a la pareja para que comprenda su propio ritmo biológico. En un porcentaje de las parejas con diagnóstico de infertilidad se puede lograr la concepción cuando se abordan las causas reales y se optimizan las condiciones naturales.
La fertilidad no se impone ni se fuerza: se reconoce, se cuida y se acompaña.
Referencias
- Hilgers TW, Daly KD, Prebil AM, Hilgers SK. Cumulative pregnancy rates in patients with apparently normal fertility and fertility-focused intercourse. J Reprod Med. 1992 Oct;37(10):864–6.
- Gnoth C. Time to pregnancy: results of the German prospective study and impact on the management of infertility. Human Reproduction. 2003 Sep 1;18(9):1959–66.